“La luz como lenguaje del espacio”
En esta edición de nuestro blog conversamos con Natalia Landaluce, diseñadora y fundadora de Atix Home, un estudio que ha hecho del equilibrio y la sensibilidad visual su sello. Su trabajo destaca por la manera en que combina materiales nobles, texturas suaves y una atmósfera que invita a habitar.
Recientemente colaboramos con ella en la instalación de cortinas textiles de la Piemonte Collection en su propio hogar —un proyecto que refleja de forma auténtica la relación entre diseño, confort y luz natural.
A continuación, compartimos una breve conversación sobre su estilo, el proceso creativo detrás de la elección de las telas, y cómo percibe el valor que aportan las cortinas al alma de un espacio.
1. ¿Cómo describirías tu estilo personal al momento de diseñar o decorar un espacio, y qué papel juega la luz en esa estética?
Creo que mi estilo personal es muy cozy, muy hogareño. No me baso en una tendencia ni en un estilo en concreto; más bien me gusta mezclar elementos que me inspiran, que pueden ser atemporales o detalles de distintos estilos, y jugar con ellos hasta lograr armonía.
Para mí, el toque diferenciador está en aportar calidez. Busco que los espacios transmitan ganas de estar en casa, porque al final el hogar es el santuario de una persona. Debe reflejar su esencia y ofrecer esa paz que todos buscamos al final del día.
La luz, en esa estética, es esencial. A veces hay incluso exceso de luz, y por eso decidí poner cortinas, para poder controlarla. La luz natural lo es todo en una casa: cuando la tienes, hay que saber aprovecharla, y cuando no, hay que crearla con otros elementos que aporten luminosidad y equilibrio.


2. ¿Qué te llevó a elegir las cortinas textiles de la Piemonte Collection para tu casa? ¿Hubo algo en particular en las texturas, los tonos o la caída de la tela que te conectó con la colección?
Literalmente, fueron la textura, los tonos y la caída de las telas. Todo encajó. Elegí distintos tonos porque me parece que cualquier casa puede jugar con variaciones y contrastes sutiles. La armonía no siempre está en que todo sea igual, sino en combinar texturas y tonalidades.
Me encanta trabajar con diferentes blancos —blanco roto, marfil, hueso, beige— porque hay miles de matices posibles. Y sobre todo, no quería unas cortinas que bloquearan la luz, sino que complementaran la decoración que ya tenía. Buscaba que elevaran el espacio, que sumaran elegancia y aportaran esa atemporalidad única.
A veces la gente ve la cortina solo como un elemento funcional, para tapar la luz, pero para mí es todo lo contrario: una buena cortina eleva la estética, el ambiente y el feeling del lugar.


3. Una vez instaladas, ¿qué cambio sentiste en el ambiente del espacio? ¿Cómo transformaron las cortinas la percepción de luz, confort o armonía del lugar?
Me pasó algo que creo que le ocurre a muchas personas: cuando la casa es alquilada, uno deja de hacer ciertas cosas porque “no es tu casa”. Pero al final, es el espacio donde vives, tu hogar, y merece sentirse así.
Existe esa idea equivocada de que las cortinas son un gasto innecesario, cuando en realidad transforman el ambiente. No solo filtran la luz: añaden calidez, romanticismo, y una sensación de hogar.
Desde que las instalé, mi casa se siente realmente mía. Las cortinas le dieron un toque romántico, una sensación de acabado, de perfección. Antes estaba bonita; ahora está completa.


4. En tu experiencia como diseñadora/decoradora, ¿qué tan importante consideras la elección de una buena cortina en el resultado final de un proyecto interior?
Es fundamental. Las cortinas pueden definir por completo el carácter de un espacio: hay telas que aportan un aire vintage, otras más rústico, moderno o contemporáneo. Todo depende del estilo y de lo que quieras transmitir.
La textura, el grosor, la caída o incluso cómo se recogen las cortinas influye en el resultado final. En mi caso, tengo un estilo muy laid-back, cozy, hogareño, atemporal y romántico; por eso elegí la Piemonte Collection, porque se adapta perfectamente a esa esencia.


5. Si tuvieras que definir en una frase la esencia del resultado logrado con Blackout en tu hogar, ¿cuál sería?
Mi casa ahora está acabada, perfecta, con ese toque romántico que no sabía que le faltaba. Creo que una casa, igual que una persona, está en constante evolución; cambia con nosotros. Pero nunca había entendido hasta qué punto las cortinas podían dar esa sensación de hogar completo. Hoy lo siento así: mi casa está terminada.